viernes, 7 de marzo de 2008

La buena educación

Pequeña reflexión que he hecho para la assignatura de teorias de la educación.

La buena educación, en contra de lo que se tiene entendido, no se queda en los buenos modales, una buena educación implica una cultura y un crecimiento personal, por tanto decimos que la educación tiene que ser ideológica, no debe ser neutra, porque entonces no se produce ese crecimiento personal.
Ninguna religión ni ninguna ciencia nos dará una visión suficientemente amplia de la persona, de ellas nos quedan criterios que al largo de la historia se han ido aceptando como fundamentales.
Tenemos textos que recogen derechos fundamentales y los aceptamos, pero en la realidad son otros los fines por los que se mueve la sociedad: dinero, fama, éxito, poder, ...
La educación debería proporcionar los conocimientos suficientes para separar y priorizar entre distintos tipos de valores.
En la sociedad actual, los valores predominantes son el pragmatismo y el individualismo, están tan extendidos que han llegado a solapar a los otros y parece que ya no están. Se busca el bienestar y se cree que sólo se puede lograr a partir del dinero. Esto sabemos que no es así, pero en la publicidad así se muestra, y los otros bienes a los que puede aspirar el hombre los transforma en bienes de consumo adquiribles con dinero.
La educación ha de enseñar a diferenciar y salvarnos del consumo masivo.
La educación ha hecho suyos una serie de valores como: tolerancia, pluralismo y autonomía. Con estos, todo se vuelve aceptable i tolerable, pero siempre dentro de un marco de respeto de los principios constitucionales, son los valores de una educación democrática, son abiertos y laicos.
al ser abiertos, no tienen ningún dogmatismo y no dicen que se debe hacer, esa carencia de normas es pedirle a los niños que decidan por si solos, que se comporten como adultos antes de tiempo.
Una educación débil produce personas desorientadas y superprotegidas en una sociedad dirigida por una generación fuerte que los mira con desprecio.
Eso es fruto de no entender el significado de ser progresista y de una falta de responsabilidad en la educación.
A los niños, hay que ejercerles con cierta autoridad para irlos introduciendo en el mundo adulto, no ejercer esa autoridad es desentenderse, rechazar asumir la responsabilidad de la educación d eun hijo. Progresar, innovar, no es transformar todos los valores, es conservar los buenos e ir añadiendo otros de nuevos que nos sean útiles.
Aunque no lo aparezca y a veces nos olvidemos, los niños observan y captan todo lo que ven, hay que tratarlos con autoridad, con unas reglas explicitas, una vez el niño sea mayor tendrá la capacidad de decidir si esas reglas son buenas o si se tienen que revocar, pero de momento eso es tarea de los padres y educadores.
el objetivo final de la educación es la felicidad individual, para lograrla hay que cumplir dos aspectos fundamentales: saber vivir con uno mismo y saber vivir con los demás.
En definitiva, educar debería consistir en enseñar a los que llegan a la vida a vivirla.

1 comentarios:

trocitos de sensaciones dijo...

Me encanta. Simplemente genial :)
Un besito ^^